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	<title>Las serpientes venenosas</title>
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		<title>Familias de serpientes</title>
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		<pubDate>Fri, 10 Oct 2008 19:39:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Uri Ojeda</dc:creator>
				<category><![CDATA[Identificación de serpientes]]></category>
		<category><![CDATA[clases]]></category>
		<category><![CDATA[información]]></category>

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		<description><![CDATA[En general existen diferentes familias de serpientes, sin embargo en esta sección sólo se mencionan las que se distribuyen en México.
Las serpientes pueden ser clasificadas en grupos de familias o tres divisiones mayores, división que obedece más a grados estructurales que a linajes filogenéticos: Scoleophidia, Henophidia y Coenophidia.

De los grupos de serpientes, los Cenófidos son [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En general existen diferentes familias de serpientes, sin embargo en esta sección sólo se mencionan las que se distribuyen en México.</p>
<p><strong>Las serpientes pueden ser clasificadas en grupos de familias o tres divisiones mayores, división que obedece más a grados estructurales que a linajes filogenéticos: Scoleophidia, Henophidia y Coenophidia.</strong><strong><br />
</strong><br />
De los grupos de serpientes, los Cenófidos son de importancia como amenaza para el hombre en salud pública, específicamente las familias Elapidae y Viperidae. Aunque Pelamis platurus es una de las especies más venenosas en México, ésta es marina y sólo se distribuye en el Pacífico, desde las costas sur de Sonora hasta Chiapas en México. Además es una especie que generalmente no ataca a los humanos, por lo que accidentes asociados a su mordedura son escasos o nulos.</p>
<p><strong> Así pues las familias que existen en México son las siguientes:</strong></p>
<ul class="unIndentedList">
<li> <strong>Scoleophidia</strong>: Typhlopidae, Leptotyphlopidae (que en conjunto incluyen a las serpientes ciegas).</li>
<li> <strong>Henophidia</strong>: Loxocemidae (como la boa enana), Tropidopheidae y Boidae (aquí el ejemplo es la boacomún).</li>
<li> <strong>Coenophidia</strong>: Colubridae, Elapidae y Viperidae.</li>
</ul>
<p><strong>Varias autoridades como Pérez-Higareda y Smith (1991) agrupan a Colubridae, Elapidae y Viperidae, junto con Atractaspidae y Acrochordidae en una superfamilia llama Colubroidea.</strong></p>
<p>Como quiera que esto sea, es la tendencia, así que cuando escuches hablar de Colubroideos (no Colúbridos, eso es diferente), se incluyen a estas cinco familias antes mencionadas.</p>
<p><strong>Finalmente, algunas autoridades piensan que las serpientes marinas deben tener su propia familia (Hidrophiidae), en tanto otras la mantienen como subfamilia de Elapidae (Hidrophiinae)&#8230; como en los casos anteriores, es quizás cuestión de gustos.</strong></p>
<p><strong> PARA MÁS INFORMACIÓN SE PUEDEN CONSULTARB LAS SIGUIENTES BIBLIOGRAFÍAS:</strong></p>
<p>Pérez-Higareda, G. y H. M. Smith. 1991. Ofidiofauna de Veracruz, análisis taxonómico y zoogfeográfico. Publicaciones especiales 7. Instituto de Biología. Universidad Nacional Autónoma de México. UNAM. México. 122p.</p>
<p>Ojeda-Morales, U. M. 2002. Contribución al conocimiento de las serpientes venenosas de Tabasco, Tamaulipas y Veracruz, México. Tesis de Licenciatura. Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, México. (UJAT). 113 p.</p>
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		<title>CLASIFICACIÓN: Posición taxonómica tradicional</title>
		<link>http://citologica.org/uriojeda/86/clasificacion-posicion-taxonomica-tradicional/</link>
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		<pubDate>Fri, 10 Oct 2008 19:37:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Uri Ojeda</dc:creator>
				<category><![CDATA[Identificación de serpientes]]></category>
		<category><![CDATA[clases]]></category>

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		<description><![CDATA[Aunque últimamente el cladismo gana terreno a la taxonomía tradicional, por el momento las Serpientes perteneces a la clase Reptilia, Orden Squamata, Suborden Serpentes.
Las serpientes, así como muchos otros grupos en la actulidad están sujetas a un sistema de clasificación propuesta que viene desde hace mucho años, en el nombre de científicos y naturalistas como [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Aunque últimamente el cladismo gana terreno a la taxonomía tradicional, por el momento las Serpientes perteneces a la clase Reptilia, Orden Squamata, Suborden Serpentes.</p>
<p>Las serpientes, así como muchos otros grupos en la actulidad están sujetas a un sistema de clasificación propuesta que viene desde hace mucho años, en el nombre de científicos y naturalistas como Darwin o Lineo, en un intento, pues, del hombre por clasificar y hacerlo más manejable.</p>
<p>Muchos pueden estar o no de acuerdo con estos sistemas taxonómico, pero lo cierto es que de algún modo ayuda a congregarlos, de tal suerte que su búsqueda sea mucho más fácil, pero eso es todo. Porque debemos recordar que constantemente se hacen cambios taxonómicos y lo que antes era una subespecie, mañana tiene un género para él solo e incluso hasta una familia, por lo que se tiene que tener reservas cuando se trata en este nivel.</p>
<p>En lo personal sólo lo vea como una manera de etiquetar a los organismos vivos, pero esa es la tendencia y hay que estandarizarse en el conocimiento de la ciencia oficial.</p>
<p>Los reptiles (clase Reptilia) constituyen una de las clases de vertebrados más interesantes y, en general, una de las más conocidas. Actualmente sobreviven unos cuantos y se les clasifica en cuatro Órdenes: <strong>Testudines </strong>(Tortugas), <strong>Squamata </strong>(Anfisbénidos, Lagartos y Serpientes), <strong>Crocodilia </strong>(Cocodrilos) y <strong>Rhyncocephalia </strong>(Tuátara).</p>
<p>Con el uso cada vez mayor de la metodología <strong>Cladista </strong>en zoología y su insistencia en la disposición jerárquica de grupos monofiléticos se han hecho importantes cambios en la clasificación tradicional de los reptiles. Aunque éstos comparten un antecesor común, esta clase no es considerada ya por los cladistas como un taxón válido, porque no es monofilética. Definida como hasta ahora, excluye al resto de los amniotas (aves y mamíferos), que comparten un origen común con los reptiles. En consecuencia estos son un grupo parafilético, porque no incluyen a los descendientes de su antecesor común más cercano.</p>
<p>Ahora bien, existen diferencias marcadas entre el Darwinismo y el Cladismo, pero como hasta la fecha la ciencia oficial no ha tomado una desición para uno u otra lado, es la clasificación tradicional la que se tratará en esta página (Para mayores informes acudir a: <a href="http://www.biologia-en-internet.com/default.asp?Id=0&amp;Us=%3Ca%20href=" target="_blank">http://www.geocities.com/jjsigala</a>&#8221; target=&#8221;_blank&#8221;&gt;<a href="http://www.citologica.org/uriojeda/www.geocities.com/jjsigala" target="_blank">www.geocities.com/jjsigala</a>).</p>
<p><strong>Así pues las serpìentes guardan la siguiente posición taxonómica:</strong></p>
<p><strong>CLASE: </strong>Reptilia<br />
<strong> </strong>Subclase: Anapsida<br />
<strong> ORDEN: </strong>Testudines<br />
<strong> </strong>Subclase:<strong> </strong>Diapsida<br />
<strong> </strong>Superorden: Lepidosauria<br />
<strong> ORDEN: </strong>Squamata<br />
<strong> </strong>Suborden: Lacertilia<br />
Suborden: Amphisbaenia<br />
Suborden: <strong>Serpentes</strong><strong><br />
</strong><strong> ORDEN: </strong>Rhyncocephalia<br />
<strong> </strong>Superorden:<strong> </strong>Arcosauria<br />
<strong> ORDEN: Crocodilia</strong></p>
<p><strong> PARA UNA MAYOR INFORMACIÓN CUALQUIER LIBRO SOBRE ZOOLOGÍA DE VERTEBRADOS O SERPIENTES EN GENERAL PUEDE SER DE AYUDA&#8230;</strong> Como el que se muestra a continuación:</p>
<p>Hickman, Jr., C.P.; L.S. Roberts &amp; A. Pearson. 1998. <span style="text-decoration: underline">Principios integrales de zoología</span>. Ed. Interamericana McGraw-Hill. España. 921 p.</p>
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		<title>Especies y subespecies de Elapidae y Viperidae en México</title>
		<link>http://citologica.org/uriojeda/84/especies-y-subespecies-de-elapidae-y-viperidae-en-mexico/</link>
		<comments>http://citologica.org/uriojeda/84/especies-y-subespecies-de-elapidae-y-viperidae-en-mexico/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 21 Aug 2005 19:35:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Uri Ojeda</dc:creator>
				<category><![CDATA[Serpientes venenosas]]></category>
		<category><![CDATA[clases]]></category>

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		<description><![CDATA[Todas los elápidos y las víboras mexicanas son venenosas, condición mejor aceptada que las culebras opistoglifas. Y estas son sus subespecies.
ELÁPIDOS Y VIPÉRIDOS DE MÉXICO
FAMILIA Elapidae
Subfamilia Elapinae
Género Micruroides
 Micruroides euryxanthus
M. e. euryxanthus
M. e. australis
M. e. neglectus
Género Micrurus
Micrurus bernadi
Micrurus bogerti
Micrurus browni
M. b. browni
M. b. taylori
Micrurus diastema
M. d. diastema
M. d. alienus
M. d. affinis
M. d. apiatus
M. d. macdougalli
M. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Todas los elápidos y las víboras mexicanas son venenosas, condición mejor aceptada que las culebras opistoglifas. Y estas son sus subespecies.</p>
<p align="center"><strong><span style="text-decoration: underline">ELÁPIDOS Y VIPÉRIDOS DE MÉXICO</span></strong></p>
<p><strong>FAMILIA Elapidae</strong><br />
<strong>Subfamilia Elapinae</strong><br />
<strong>Género Micruroides<br />
</strong> <em>Micruroides euryxanthus<br />
M. e. euryxanthus<br />
M. e. australis<br />
M. e. neglectus</em></p>
<p><strong>Género Micrurus</strong></p>
<p><em>Micrurus bernadi<br />
Micrurus bogerti<br />
Micrurus browni<br />
M. b. browni<br />
M. b. taylori<br />
Micrurus diastema<br />
M. d. diastema<br />
M. d. alienus<br />
M. d. affinis<br />
M. d. apiatus<br />
M. d. macdougalli<br />
M. d. sapperi<br />
Micrurus distans<br />
</em> <em>M. d. distans<br />
M. d. michoacanensis<br />
M. d. oliveri<br />
M. d. zweifeli</em><br />
<em>Micrurus elegans<br />
M. e. elegans<br />
M. e. veraepacis<br />
Micrurus ephippipher<br />
M. e. ephippipher<br />
M. e. zapotecus<br />
Micrurus laticollaris<br />
M. l. laticollaris<br />
M. l. maculirostris<br />
Micrurus latifasciatus<br />
Micrurus limbatus<br />
M. l. limbatus<br />
M. l. spilosumus<br />
Micrurus nebularis<br />
Micrurus nigroscinctus<br />
</em><em> M. n. zunilensis<br />
Micrurus pechecogili</em></p>
<p><em>Micrurus proximans<br />
Micrurus tener<br />
M. t. tener<br />
M. t. fitzingeri<br />
M. t. maculatus<br />
M. t. microgalbineus</em></p>
<p><strong>Subfamilia Hidrophinae</strong><br />
<strong>Género Pelamis</strong><br />
<em>Pelamis platurus</em><br />
<strong>FAMILIA Viperidae</strong><br />
<strong>Subfamilia Crotalinae</strong><br />
<strong>Género Agkistrodon<br />
</strong><em>Agkistrodon bilineatus<br />
A. b. bilineatus<br />
A. b. howardgloydi<br />
A. b. lemosespinali<br />
A. b. russeolus</em><br />
<em>Agkistrodon contortrix<br />
A. c. contortrix<br />
Agkistrodon taylori</em></p>
<p><strong>Género Atropoides<br />
</strong><em>Atropoides nummifer<br />
A. n. nummifer<br />
A. n. mexicanum<br />
Atropoides olmec</em></p>
<p><strong>Género Bothriechis</strong><br />
<em>Bothriechis aurifer<br />
Bothriechis bicolor<br />
Bothriechis nigroviridis<br />
Bothriechis rowleyi<br />
Bothriechis schlegelii</em></p>
<p><strong>Género Bothrops<br />
</strong><em>Bothrops asper</em></p>
<p><strong>Género Cerrophidion<br />
</strong><em>Cerrophidion barbouri<br />
Cerrophidion godmani<br />
Cerrophidion petlalcalensis<br />
Cerrophidion tzotzilorum</em></p>
<p><strong>Género Crotalus<br />
</strong><em>Crotalus aquilus<br />
Crotalus atrox<br />
Crotalus basiliscus<br />
Crotalus catalinensis<br />
Crotalus cerastes<br />
C. c. cercobombus<br />
C. c. laterorepens<br />
Crotalus durissus<br />
C. d. durissus<br />
C. d. culminatus<br />
C. d. totonacus<br />
C. d. trigonicus<br />
C. d. tzabcan<br />
Crotalus enyo<br />
C. e. enyo<br />
C. e. cerralvensis<br />
C. e. furvus<br />
Crotalus exsul<br />
Crotalus intermedius<br />
C. i. intermedius<br />
C. i. gloydi<br />
C. i. omiltemanus<br />
Crotalus lannomi<br />
Crotalus lepidus<br />
C. l. lepidus<br />
C. l. klauberi<br />
C. l. maculosus<br />
C. l. morulus<br />
Crotalus mitchelli<br />
C. m. mitchelli<br />
C. m. angelensis<br />
C. m. muertensis<br />
C. m. pyrrhus<br />
Crotalus molossus<br />
C. m. molossus<br />
C. m. estebanesis<br />
C. m. nigriscens<br />
C. m. oaxacus<br />
Crotalus polystictus<br />
Crotalus pricei<br />
C. p. pricei<br />
C. p. miquihuanus<br />
Crotalus pusillus</em></p>
<p><em>Crotalus ravus</em><br />
<em> C. r. ravus<br />
C. r. brunneus<br />
C. r. exiguus<br />
C. r. lutescens<br />
Crotalus ruber<br />
C. r. ruber<br />
C. r. lorenzoensis<br />
C. r. lucasensis<br />
C. r. monserratensis<br />
Crotalus scutulatus<br />
C. s. scutulatus<br />
C. s. salvini<br />
Crotalus stejnegeri<br />
Crotalus tancitarensis<br />
Crotalus tortuguensis<br />
Crotalus transversus<br />
Crotalus triseriatus<br />
C. t. triseriatus<br />
C. t. armstrongi<br />
Crotalus viridis<br />
C. v. viridis<br />
C. v. caliginis<br />
C. v. helleri<br />
Crotalus willardi<br />
C. w. willardi<br />
C. w. amabilis<br />
C. w. meridionalis<br />
C. w. obscurus<br />
C. w. silus<br />
</em><br />
<strong>Género Ophryacus<br />
</strong><em>Ophryacus melanorus<br />
Ophryacus undulatus</em></p>
<p><strong>Género Porthidium<br />
</strong><em>Porthidium dunni<br />
Porthidium hespere<br />
Porthidium lansbergii<br />
Porthidium nasutum<br />
Porthidium ophryomegas<br />
Porthidium yucatanicum</em></p>
<p><strong>Género Sistrurus</strong><br />
<em>Sistrurus catenatus<br />
S. c. edwardsii</em></p>
]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>Colúbridos Venenosos</title>
		<link>http://citologica.org/uriojeda/81/colubridos-venenosos/</link>
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		<pubDate>Sun, 21 Aug 2005 18:07:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Uri Ojeda</dc:creator>
				<category><![CDATA[Serpientes venenosas]]></category>
		<category><![CDATA[información]]></category>

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		<description><![CDATA[Cabe hacer énfasis que no por el solo hecho de tener VENENO significa que es mortal para las personas, y que no porque ese veneno sólo sea una especie de saliva tóxica, dejará de ser venenosa.
COLÚBRIDOS VENENOSOS
Debe hacerse la siguiente aclaración acerca de las especies de culebras ponzoñosas.
El hecho de que una serpiente tenga veneno, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Cabe hacer énfasis que no por el solo hecho de tener VENENO significa que es mortal para las personas, y que no porque ese veneno sólo sea una especie de saliva tóxica, dejará de ser venenosa.</p>
<p align="center"><strong>COLÚBRIDOS VENENOSOS</strong></p>
<p align="justify"><strong>Debe hacerse la siguiente aclaración acerca de las especies de culebras ponzoñosas</strong>.</p>
<p align="justify">El hecho de que una <strong>serpiente tenga veneno, no quiere decir que su mordedura sea mortal en su totalidad en caso de morderdura a humanos</strong>. Incluso ni las mismas especies de las familias Elapidae (corales) y Viperidae (víboras), cuyo veneno es más activo  y contenido en mucho mayores cantidades, provocan la muerte con su mordedura en todos los casos.</p>
<p align="justify">Serpientes como la nuayaca, <em>Bothrops asper</em>, o el cantil, <em>Agkistrodon bilineatus</em>, <strong>pueden inflingir una seria mordedura</strong>, pero el resultado depende de diversos factores. Puede haber envenenamiento (siempre y cuando no se trate de una mordedura seca) <strong>pero eso no significa que sea mortal.</strong></p>
<p align="justify"><strong> Desde el punto de vista puramente biológico, si una culebra produce una saliva con propiedades tóxicas, veneno, luego entonces quiere decir que es venenosa.</strong></p>
<p align="justify">Desafortunadamente la mayoría de las personas <strong>piensan que &#8220;veneno&#8221; es igual a muerte inmediata y sin posibilidad de sobrevivir, pero eso dista mucho de la realidad, porque el veneno tiene la finalidad principal de paralizar a una presa y evitar así posibles daños</strong>. Algunos tienen la capacidad de matar casi de inmediato, pero eso también depende de diversos facores que influyen en el envenenamiento.</p>
<p align="justify"><strong>Así, existen algunas culebras (familia Colubridae) que producen esta sustancia tóxica o veneno almacenada en las glándulas de Duvernoy, y por lo tanto merecen el calificativo de &#8220;serpientes venenosas&#8221;.</strong></p>
<p align="justify">El problema es que nosotros estamos acostumbrados a entender por este término sólo a las víboras y corales, además de una muerte violenta e irremediable&#8230; y eso no es cierto.</p>
<p align="justify">Así pues, hay que redefinir este término, entenderlo y comprenderlo, porque si lo pensamos detenidamente y bajo el siguiente punto de vista, veremos que una avispa puede picar e inyectar veneno, pero jamás matará a una persona, y no  por eso deja de ser venenosa. Una hormiga tiene veneno, también las abejas (salvo aquellas personas alérgicas), arañas, abejorros, cienpiés y la mayor parte de los alacranes.</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Los dientes (o colmillos) de las Serpientes</title>
		<link>http://citologica.org/uriojeda/73/los-dientes-o-colmillos-de-las-serpientes/</link>
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		<pubDate>Sat, 20 Aug 2005 16:26:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Uri Ojeda</dc:creator>
				<category><![CDATA[Identificación de serpientes]]></category>
		<category><![CDATA[clases]]></category>
		<category><![CDATA[identificación]]></category>

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		<description><![CDATA[Dependiendo de la acapacidad de conducir o no veneno, las serpientes se clasifican en cuatro categorías diferentes, que podría ayudar a distinguir a estos bichos al menos al nivel de Familia.
DENTICIÓN
 TODAS LAS SERPIENTES MUERDEN
Muchos tipos de serpientes tienen dientes sólidos, curvados hacia atrás o ligeramente curvados. Estos dientes, los cuales son delgados y finamente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Dependiendo de la acapacidad de conducir o no veneno, las serpientes se clasifican en cuatro categorías diferentes, que podría ayudar a distinguir a estos bichos al menos al nivel de Familia.</p>
<p align="center"><strong>DENTICIÓN</strong></p>
<p align="justify"><strong> TODAS LAS SERPIENTES MUERDEN</strong></p>
<p align="justify">Muchos tipos de serpientes tienen dientes sólidos, curvados hacia atrás o ligeramente curvados. Estos dientes, los cuales son delgados y finamente puntiagudos nunca son usados para la masticación  o para desmembrar a la presa, su función es capturar, sujetar y ayudar en el tragado, la cual siempre es ingerida completa (Klauber, 1997). De acuerdo a su capacidad de liberar o no veneno, las serpientes han desarrollado dientes (también llamados colmillos) agrandados sobre la maxila, de tal manera que pueden ser reconocidas en cuatro grupos distintos. Esta clasificación es descriptiva y representa una evolución convergente de acuerdo a linajes filogenéticos diferentes.</p>
<p align="justify"><strong><span style="text-decoration: underline"><img class="alignleft size-full wp-image-74" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/dentadura-aglifa.jpg" alt="dentadura-aglifa" width="270" height="149" />AGLIFAS</span></strong>. Estas formas <strong>no poseen la capacidad de liberar veneno o saliva de propiedades tóxicas</strong>. Tienen cuatro hileras de dientes en la parte superior: dos corresponden a los maxilares y dos a los huesos palatinos, además tienen las mandíbulas provistas de sus dientes normales, lo que hace un total de seis hileras de dientes agudos y ligeramente curvados hacia atrás. Ejemplos son: <em>Drymobius margaritiferus, Senticolis triaspis, Boa constrictor y Leptophis mexicanus</em> La primera modificación en el arreglo y características de los dientes  hacia el desarrollo de un aparato inyector de veneno es el alargamiento y formación de un conducto o canal en dos o más de los dientes posteriores en las dos líneas más externas de los dientes de la mandíbula superior.</p>
<p align="justify"><strong><span style="text-decoration: underline"><img class="alignleft size-full wp-image-75" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/opistoglifa.jpg" alt="opistoglifa" width="210" height="135" />OPISTOGLIFAS</span></strong>. Su aparato venenoso consta de <strong>dos o tres dientes ligeramente acanalados y agrandados, insertados en la parte posterior del maxilar a cada lado</strong>; cerca de estos dientes desembocan los conductillos que transportan el veneno secretado por dos glándulas, llamadas<span style="text-decoration: underline"> </span><strong><span style="text-decoration: underline">glándulas de Duvernoy</span></strong>, situadas en la región temporal y el veneno escurre dentro de la herida por capilaridad, facilitada por una ranura que se halla a lo largo de los dientes o por la sola curvatura de estos.</p>
<p align="justify">En general, el veneno de las opistoglifas está poco estudiado, debido principalmente a su poca importancia, desde el punto de vista de su toxicidad, aunque se tienen reportes de colúbridos que han llegado a ocasionar accidentes, que si bien no es nada comparado con la mordedura de una cascabel o nauyaca sí causan algún tipo de parálisis o molestias en el hombre. Ejemplos son: la falsa nauyaca, <em><strong>Trimorphodon biscutatus</strong></em>, las bejuquillas, <em><strong>Oxybelis fulgidus, O. aeneus</strong>;</em> y otras especies como <em><strong>Conophis vittatus.</strong></em></p>
<p align="justify"><strong> <span style="text-decoration: underline"><img class="alignleft size-full wp-image-76" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/proteroglifa.jpg" alt="proteroglifa" width="234" height="156" />PROTEROGLIFAS</span></strong>. Su aparato venenoso consta de un <strong>diente acanalado a cada lado de la parte anterior de la maxila y dos glándulas productoras de veneno</strong>. Dichos dientes son profundamente acanalados y por medio de un conducto se comunican con las glándulas, que son grandes y están colocadas en la región temporal, una a cada lado de la cabeza. <strong>Los dientes inyectores de las serpientes proteroglifas son fijos y relativamente cortos, pero esto se encuentra compensado por un activo veneno neurotóxico.</strong></p>
<p align="justify">Por otra parte, el veneno es característico por los dolores intensos que produce, con muy pocos o nulos efectos locales. Los dientes de estas serpientes son poco visibles y en ocasiones se requiere el uso de una lente de aumento para observarlos con claridad.</p>
<p align="justify">Como los dientes de los elápidos son relativamente cortos, los reportes de accidentes asociados a su mordedura son poco frecuentes, aunque definitivamente los hay. En México las especies proteroglifas están representadas principalmente por las serpiente de coral, como Micrurus diastema,  Micrurus  elegans, etc.</p>
<p align="justify"><strong><span style="text-decoration: underline">SOLENOGLIFAS</span></strong>. El último grupo en la eficiencia del mecanismo de mordedura alcanza su mayor grado en las víboras. Estas <strong>poseen un aparato venenoso muy perfeccionado</strong>, con el que inyectan su veneno a bastante profundidad en el interior del tejido.</p>
<p align="justify">Su mecanismo inyector consiste en un diente a cada lado, articulado en la parte anterior de la maxila y de <strong>una glándula productora de veneno en la región temporal (también una por lado), grande y poco comprimida que le da esa característica forma triangular a la cabeza</strong>. Los dientes son huecos en toda su longitud como una aguja hipodérmica y por medio de un ducto están en unión directa con las glándulas venenosas.</p>
<p align="justify">Los dientes inyectores se encuentran dentro de unas vainas membranosas y normalmente se encuentran plegadas contra el paladar; su erección ocurre cuando la serpiente abre la boca para morder, reacomodar sus mandíbulas o cuando bosteza. Detrás de los grandes dientes se encuentra una serie de pequeños colmillos en formación que sirven para reemplazar a los primeros, por este motivo<strong> resulta falsa la afirmación de que se les puede volver inofensivas al ser privadas de ellos, pues el animal puede recuperarlos en pocos días.</strong></p>
<p align="justify"><img class="alignleft size-full wp-image-77" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/solenoglifa.jpg" alt="solenoglifa" width="237" height="154" />En estas serpientes viperinas, el hueso maxilar, al cual los dientes están adheridos, ha sido reducido y es capaz de ser rotado de tal forma  que los dientes, cuando no están desplegados en su típica posición de ataque, pueden ser plegados hacia atrás en contra del techo de la boca. Los dientes son tan largos que de no ser por este mecanismo atravesarían la boca más allá de la mandíbula inferior al ser cerrada. Todas las víboras: nauyacas, cascabeles y cantiles (en América) poseen este tipo de dentadura.</p>
<p align="justify">Obsérvese este mapa dentario en donde se muestra la marca que dejan los dientes de las serpientes según sea su capacidad para inyectar veneno o no. Note como los colmillos inyectores sobresalen del resto de los que se hallan en los huesos dentarios y palatinos.</p>
<p align="justify"><img class="aligncenter size-full wp-image-78" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/mapa-dentario.jpg" alt="mapa-dentario" width="558" height="250" /></p>
<p align="justify"><strong></strong></p>
<p align="justify"><strong></strong></p>
<p align="justify"><strong></strong></p>
<p align="justify"><strong></strong></p>
<p align="justify"><strong></strong></p>
<p align="justify"><strong></strong></p>
<p align="justify"><strong></strong></p>
<p align="justify"><strong>BIBLIOGRAFÍA</strong></p>
<p align="justify">Álvarez del Toro, M. 1982. Los reptiles de Chiapas. Colección de libros de Chiapas, serie especial. México. 3ª ed. 248 p.</p>
<p align="justify">Kardong, K. V. y P. A. Lavín-Murcio. 1993. Vemon delivery of snakes as high-pressure and low-pressure system. Copeia. Number 3. Pp. 644-650.</p>
<p align="justify">Klauber, L. M. 1997. Rattlesnake, their habits, life histories, and influence on mankind. University of California Press. U.S.A.</p>
<p align="justify">McKinstry, D. M. 1978. Evidence of toxic saliva in some colubrid snakes of the United States. Toxicon. Vol. 16. Pp. 523-534.</p>
<p align="justify">Ojeda-Morales, U. M. 2002. Contribución al conocimiento de las serpientes venenosas de Tabasco, Tamaulipas y Veracruz, México. Tesis de Licenciatura. Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (U.J.A.T.). México. 113 pág.</p>
<p align="justify">Pough, F. H.; B. J. Heiser y N. W. McFarland. 1989. Veretbrate life. Cornell University. U.S.A. 3ra ed. 904 p.</p>
<p>Roze, J. A. 1996. Coral snake of the Americas: biology, identification, and venoms. Krieger Publishing Company. Malabar, Florida. U.S.A. 328 p.</p>
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		<title>Anillos de colores</title>
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		<pubDate>Fri, 19 Aug 2005 16:24:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Uri Ojeda</dc:creator>
				<category><![CDATA[Identificación de serpientes]]></category>
		<category><![CDATA[clases]]></category>
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		<description><![CDATA[Las coralillos son las especies de serpientes más vistosas por su alto colorido, pero aún estas pueden ser confundidas con las culebras (familia Colubridae) las cuales tienden a imitar su patrón anillado de coloración.
FAMILIA ELAPIDAE
Cuando uno habla de serpientes de coral por lo común se piensa que es difícil confundirlas con otras especies, pero lo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Las coralillos son las especies de serpientes más vistosas por su alto colorido, pero aún estas pueden ser confundidas con las culebras (familia Colubridae) las cuales tienden a imitar su patrón anillado de coloración.</p>
<p align="center"><strong>FAMILIA ELAPIDAE</strong></p>
<p align="justify">Cuando uno habla de serpientes de coral por lo común se piensa que es difícil confundirlas con otras especies, pero lo cierto es que <strong>existen en la naturaleza algunas culebras (Familia Colubridae) que imitan los patrones anillados</strong> y algunos aspectos de conducta de las corales verdaderas (Familia Elapidae, género Micrurus).</p>
<p align="center"><strong>TAXONOMÍA</strong></p>
<p align="justify"><strong>CORALES FALSAS.</strong> Estas, por lo general <strong>son culebras, pertenecientes a la familia COLUBRIDAE</strong>, y son sólo algunos géneros los más dados a este patrón de imitación, como lo son Lampropeltis (spp. triangulum, distans, getula, etc.), Eritrolampus, Pliocercus (spp. elapoides y bicolor), Scaphiodontophis, Sonora, entre otros.</p>
<p align="justify"><strong>CORALES VERDADERAS.</strong> Son especies que pertenecen a una familia totalmente diferente: ELAPIDAE. Existen tres géneros: Leptomicrurus (que sólo se haya en Sudamérica), Micruroides (spp. euryxanthus, que es la única que se encuentra en México, en el desierto de Sonora) y <strong>Micrurus, el cual tiene a la mayor parte de las corales, siendo el género que más se distribuye en México.</strong></p>
<p align="center"><strong>ANATOMÍA</strong></p>
<p align="justify"><strong>DENTADURA.</strong> Una diferencia concluyente es la dentadura que hay entre verdaderas y falsas corales.</p>
<p align="justify">Este es un método que <strong>NO SE RECOMIENDA</strong> <strong>SI</strong> el observador <strong>NO TIENE LA EXPERIENCIA SUFICIENTE</strong> para manipular serpientes.</p>
<p align="justify">Otra cosa es que el animal esté muerto y entonces sí realizarse cualquier tipo de observación. <strong>Pero aún así debe tenerse sumo cuidado y confirmar que esté totalmente sin vida</strong>, porque una reacción de los músculos, incluso estando muerta, puede provocar algún accidente.</p>
<p align="justify">Las coralillos tienen los dientes (o colmillos) en la parte delantera de la boca (o maxila), por lo que su dentadura recibe el nombre de <strong>proteroglifa.</strong></p>
<p align="justify">Mientras que <strong>las imitadoras, todas poseen los dientes (si es que los tienen) inyectores de veneno en la parte posterior de la mandíbula superior. Es decir: arriba y hacia atrás</strong>, por lo que es un poco más difícil que muerdan a una persona con la eficiencia de una Micrurus.<br />
La posición de la dentadura venenosa determina si es falsa o verdadera y esto es irrefutable, no hay posibilidad de confusión.
</p>
<p align="justify"><strong> ANILLOS</strong>. Es determinante que <strong>los anillos de las coralillos son indicativo de su naturaleza venenosa</strong>, y aunque hay muchos científicos, algunos de ellos realmente brillantes, que piensan que los anillos sólo se usan con fines disruptivos (para confundirse con su entornos por la visión acromática de la mayoría de los animales), se ha comprobado que <strong>algunas especies de aves realmente reaccionan ante su presencia.</strong></p>
<p align="justify">Lo que es más, cualquiera que sepa lo que es una serpiente, si se haya frente a una coralillo tarde que temprano terminará sobresaltado y se alejará (en el mejor de los casos) del alcance del animal porque no ignora que es venenoso (que podría causarle la muerte), aún sin que antes haya sido mordido por una.</p>
<p align="justify"><strong> Negro-amarillo-rojo-amarillo-negro</strong>, tal es el patrón anillado de las corales verdaderas más comunes.</p>
<p align="justify">Si en una <strong>coralillo, digamos que Micrurus diastema, los anillos amarillos y rojos se tocan</strong>, luego entonces se trata de una verdadera. Empero, no se celebre, porque en regiones como Veracruz y Chiapas, <strong>existen especies como la <em>Pliocercus elapodes</em> cuyos anillos amarillos y rojos también se tocan, y son culebras</strong>.</p>
<p align="justify"><strong> Lo que es más, algunas de estas Pliocercus imitan no sólo lo antes mencionado, sino la anchura de las bandas y la coloración de la cabeza.</strong></p>
<p align="justify">Pero son muy pocas las especies, de hecho parece ser la única que tiene esa capacidad de imitación.</p>
<p align="justify">Como quiera que esto sea <strong>si se tiene un encuentro con una coral, lo más probable es que intente huir</strong>, a menos que sea agredida o se trate de manipularla sin tener la experiencia suficiente, en cuyo caso ya queda a criterio de cada cual..</p>
<p align="justify">En la mayoría de las <strong>falsas corales, los anillos están incompletos en el vientre</strong>. Además, las verdaderas corales sólo poseen dos anillos de colores en la cola, en tanto que las falsas corales tienen tres o más.</p>
<p align="justify">Realmente es un tanto complicado, a veces hasta para un herpetólogo, distinguir a las verdaderas de las falsas corales, pero hay otras características como las de conducta, que las hace muy diferentes&#8230; pero eso lo veremos más adelante.</p>
<p align="justify">¿Cuál es la parte objetiva de todo lo anteriormente expuesto? Pues que <strong>aún si se logra distinguir a una Micrurus de una imitadora</strong>, hay que comprender que estos bichos <strong>merecen todo nuestro respeto y apoyo para su conservación</strong>, porque son parte de un sistema natural, como nosotros, y por tanto <strong>merecen la oportunidad de existir</strong>.<strong> </strong></p>
<p align="center"><strong> BIBLIOGRAFÍA</strong></p>
<p align="justify">Álvarez del Toro, M. 1982. <span style="text-decoration: underline">Los reptiles de Chiapas</span>. Colección de libros de Chiapas, serie especial. México. 3ª ed. 248 p.</p>
<p align="justify">Ferri, V. 1992. <span style="text-decoration: underline">El libro de las serpientes de todo el mundo</span>. Ed de Vecchi. España. 212 p.</p>
<p align="justify">Hickman Jr., C. P.; L. S. Roberts and A. Parson. 1998. <span style="text-decoration: underline">Principios integrales de zoología</span>. Ed McGraw-Hill</p>
<ul class="unIndentedList">
<li>Interamericana. España. 921 p.</li>
</ul>
<p align="justify">
<p>Klauber, L. M. 1940. A statistical study of the rattlesnake, VII, the rattle, part I. In: C G. Abbott (editor). <span style="text-decoration: underline">Ocassional paper, San Diego Society of Natural History</span>. Number 6. Pp. 4-12.</p>
<p align="justify">Rogers, E. 1986. <span style="text-decoration: underline">Looking at vertebrates, a practical guide to vertebrate adaptations</span>. Longman. U.S.A. 195 p.</p>
<p align="justify">Ojeda-Morales, U. M. 2002. <span style="text-decoration: underline">Contribución al conocimiento de las serpientes venenosas de Tabasco, Tamaulipas y Veracruz, México</span>. Tesis de Licenciatura. Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (U.J.A.T.). México. 113 pág.</p>
<p align="justify">Robles, G. P.; G. Ceballos.; F. Eccardi y R. A. Mittermeier. 1996.<span style="text-decoration: underline"> Diversidad de la fauna mexicana</span>. CEMEX. México. 2ª ed. Pp. 97 &#8211; 105.</p>
<p align="justify">Sigala-Rodríguez, J. J. y J. Vázquez-Díaz. 1996. <span style="text-decoration: underline">Serpientes venenosas de Aguascalientes</span>. Cuaderno de Trabajo No. 56, serie de agricultura y recursos naturales. Gob. Del Estado de Aguascalientes. 33 p.</p>
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		<title>Serpientes venenosas: Las incomprendidas víboras, parte II</title>
		<link>http://citologica.org/uriojeda/65/serpientes-venenosas-las-incomprendidas-viboras-parte-ii/</link>
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		<pubDate>Fri, 19 Aug 2005 16:18:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Uri Ojeda</dc:creator>
				<category><![CDATA[Identificación de serpientes]]></category>
		<category><![CDATA[clases]]></category>
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		<description><![CDATA[Continúa de la sección anterior que habla sobre los métodos de idendetificación de serpientes venenosas solenoglifas, en esta misma categoría.
ATRACCIÓN CAUDAL. En algunas especies, como la nauyaca (B. asper), el cantil (A. bilineatus), el tepocho (A. nummifer), entre otras, la punta de la cola es de color blanco-amarillento, esto se ha comprobado que es con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Continúa de la sección anterior que habla sobre los métodos de idendetificación de serpientes venenosas solenoglifas, en esta misma categoría.</p>
<p><strong><span style="text-decoration: underline"><img class="alignleft size-full wp-image-66" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/atraccion-caudal.jpg" alt="atraccion-caudal" width="232" height="157" />ATRACCIÓN CAUDAL</span>.</strong> En algunas especies, como la nauyaca (<em>B. asper</em>), el cantil (<em>A. bilineatus</em>), el tepocho (<em>A. nummifer</em>), entre otras, <strong>la punta de la cola es de color blanco-amarillento</strong>, esto se ha comprobado que es con el fin de atraer a sus presas. Lo logran haciendo mover la punta de su cola tal y como si imitaran el movimiento de un gusano, y con esto atrapan la atención de algún lagarto o ave, que ante la posibilidad de una comida fácil y rápida se acercan demasiado. Como la serpiente en cuestión está bien camuflada pues nunca advierten que se trata de una serpiente, hasta que son mordidos. Note en la fotografía el color amarillento de la cola de este <em>Agkistrodon taylori</em>.</p>
<p align="justify">Por esta razón en algunas regiones de México a la nauyaca real se lo conoce con el nombre común de rabo de hueso.</p>
<p align="justify"><strong> <span style="text-decoration: underline">FORMA DE LAS ESCAMAS</span>.</strong> Este es un método que no es tan difícil como parece, pues sólo hay que tener un mínimo de observación. <strong>Las culebras, cuyo veneno no pone en riesgo la vida de una persona, tienen escamas lisas, a diferencia de las víboras que tienen escamas carenadas</strong>, es decir: el borde de la punta de una escama no coincide exactamente con la base de la siguiente, como sucede con las culebras, sino que se superponen (una obre otra) dando la imagen de las tejas de una casa.</p>
<p align="justify"><img class="aligncenter size-full wp-image-67" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/carenas.jpg" alt="carenas" width="493" height="253" /><br />
Sin embargo, hay algunas especies de colúbridos que también tienes escamas carenadas, pero para distinguirlas tienen que tomarse en cuenta todos los anteriores factores mencionados, como: forma de la pupila, forma de la cabeza, patrones dorsales, apéndices, fosetas termorreceptoras, etc.
</p>
<p align="justify"><strong> <span style="text-decoration: underline">DENTADURA</span>.</strong> Las víboras poseen la dentadura más grande entre las serpientes y ésta se ubica en la parte frontal de la boca. Sus dientes son largos, curvos y muy puntiagudos. A veces la víbora (nauyaca, cascabel o cantil) abre la boca en forma amenazante para ahuyentar a un posible depredador. Así que tome en cuenta que si en algún momento camina por el campo o por algún otro lugar y  se <span style="text-decoration: underline"><strong>encuentra con una víbora, y esta abre la boca permitiendo que vea su dentadura, entonces considérese afortunado</strong></span>, no sólo por presenciarlo, sino porque la serpiente le está indicando que es venenosas, que se retire, pues la dentadura es prueba clara de que su veneno puede hacerle daño.</p>
<p align="justify"><img class="aligncenter size-full wp-image-68" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/lisas.jpg" alt="lisas" width="547" height="254" /><br />
Especies como el tepocho o mano de piedra, <strong><em>Atropoides nummifer mexicanum</em>, y la nauyaca saltadora de los Tuxtlas, <em>Atropoides olmec</em>, son muy dadas a hacer este de tipo de despliegues</strong> de su aparato venenoso. Todo lo anteriormente dicho son métodos visuales de identificación no con el fin único de que el lector sepa distinguir el género o a la especie (porque eso depende de cierto conocimiento sobre biología y herpetofauna), sino que <strong>se dé cuenta de si se halla frente a una serpiente venenosa</strong> (una víbora, según esta sección) y evitar probables accidentes.
</p>
<p align="justify"><img class="aligncenter size-full wp-image-69" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/abriendo-la-boca.jpg" alt="abriendo-la-boca" width="347" height="245" /></p>
<p align="justify">
<p align="justify"><strong> BIBLIOGRAFÍA</strong></p>
<p>Álvarez del Toro, M. 1982. Los reptiles de Chiapas. Colección de libros de Chiapas, serie especial. México. 3ª ed. 248 p.</p>
<p>Ferri, V. 1992. El libro de las serpientes de todo el mundo. Ed de Vecchi. España. 212 p.</p>
<p>Hickman Jr., C. P.; L. S. Roberts and A. Parson. 1998. Principios integrales de zoología. Ed McGraw-Hill</p>
<ul class="unIndentedList">
<li>Interamericana. España. 921 p.</li>
</ul>
<p>Klauber, L. M. 1940. A statistical study of the rattlesnake, VII, the rattle, part I. In: C G. Abbott (editor). Ocassional paper, San Diego Society of Natural History. Number 6. Pp. 4-12.</p>
<p>Rogers, E. 1986. Looking at vertebrates, a practical guide to vertebrate adaptations. Longman. U.S.A. 195 p.</p>
<p>Ojeda-Morales, U. M. 2002. Contribución al conocimiento de las serpientes venenosas de Tabasco, Tamaulipas y Veracruz, México. Tesis de Licenciatura. Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (U.J.A.T.). México. 113 pág.</p>
<p>Robles, G. P.; G. Ceballos.; F. Eccardi y R. A. Mittermeier. 1996. Diversidad de la fauna mexicana. CEMEX. México. 2ª ed. Pp. 97 &#8211; 105.</p>
<p>Sigala-Rodríguez, J. J. y J. Vázquez-Díaz. 1996. Serpientes venenosas de Aguascalientes. Cuaderno de Trabajo No. 56, serie de agricultura y recursos naturales. Gob. Del Estado de Aguascalientes. 33 p.</p>
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		<item>
		<title>Serpientes venenosas: Las incomprendidas víboras, parte I</title>
		<link>http://citologica.org/uriojeda/57/serpientes-venenosas-las-incomprendidas-viboras-parte-i/</link>
		<comments>http://citologica.org/uriojeda/57/serpientes-venenosas-las-incomprendidas-viboras-parte-i/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 18 Aug 2005 16:10:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Uri Ojeda</dc:creator>
				<category><![CDATA[Identificación de serpientes]]></category>
		<category><![CDATA[clases]]></category>
		<category><![CDATA[identificación]]></category>

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		<description><![CDATA[En esta breve sección se muestras las diferencias anatómicas y conductuales que diferencian a las serpientes venenosas (Serpentes: Viperidae) de las que no lo son.
En una sección aparte ya hemos dicho que si la serpiente tiene la capacidad producir veneno o saliva  con propiedades tóxicas entonces merece ser llamada venenosa, sin embargo, sólo las especies [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En esta breve sección se muestras las diferencias anatómicas y conductuales que diferencian a las serpientes venenosas <em>(Serpentes</em>: <em>Viperidae</em>) de las que no lo son.</p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-58" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/cabeza-de-culebra.jpg" alt="cabeza-de-culebra" width="228" height="200" />En una sección aparte ya hemos dicho que si la serpiente tiene la capacidad producir veneno o saliva  con propiedades tóxicas entonces merece ser llamada venenosa, sin embargo, sólo las especies de la familia Elapidae (corales en América) y Viperidae (nauyacas, cascabeles y cantiles) tiene la capacidad para poner en riesgo la vida de una persona o animal, cuando se ve en la necesidad de morder en una situación meramente accidental o de defensa.</p>
<p align="justify"><strong>FAMILIA</strong> <strong>VIPERIDAE</strong></p>
<p align="justify">La mayor parte de las personas, y esto nadie lo ignora, <strong>cree erróneamente que toda serpiente es venenosa, y eso NO ES CIERTO</strong>, y lo mismo tratan a una culebra (digamos una <em>Drymobius</em> <em>margaritiferus</em>) que a una cascabel, precisamente por la ignorancia que todos, unos más otros menos, tenemos. Y esque incluso pertenecen a familias diferentes (En la figura superior: <em>Clelia scytalina</em>).</p>
<p align="justify">A las víboras, que provienen de la familia Viperidae, se las tiende a confundir con las culebras y las boas (no mencionaremos a las coralillos, cuyo patrón anillado es inconfundible), pero poseen ciertas características que las hacen reconocibles.</p>
<p align="justify"><strong>ANATOMÍA</strong></p>
<p align="justify"><strong><span style="text-decoration: underline"><img class="alignleft size-full wp-image-59" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/falsa-nauyaca.jpg" alt="falsa-nauyaca" width="272" height="173" /></span></strong><strong><span style="text-decoration: underline">CABEZA TRIANGULAR</span></strong>. Todas las víboras tienen la cabeza en forma de triángulo, la cual es muy notiria, razón por la que en inglés se conoce a la nauyaca o terciopelo como fer-de-lance, haciendo referencia a su cabeza en forma de lanza. Esta forma triangular se debe a la presencia justo por detrás de cada ojo, de una glándula (o bolsa) de veneno que las culebras no tienen. Casos especiales son culebras como la falsa nauyaca, <em>Trimorphodon bisc</em>utatus, o la serpiente vino o bejuquilla, <em>Oxybelis aeneus, </em>que aunque también tienen cabeza triangular no son víboras. Se trata de un tipo de imitación de estas especies venenosas (teoría que puede sujetarse a debate).</p>
<p align="justify">Sin embargo, la falsa nauyaca es una imitadora de la nauyaca real, <em>Bothrops asper</em>, y realmente se parece mucho a ella, sin embargo es <strong>opistoglifa</strong>, es decir: que posee una saliva con propiedades tóxicas, y al parecer es la única de las culebras que podría ser de cuidado en caso de una mordedura, pero por la misma anatomía de su propia dentadura no es tan eficiente en el momento de morder. Y lo mismo pasa con la bejuquilla.</p>
<p align="justify"><img class="alignleft size-full wp-image-60" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/cabeca-de-nauyaca.jpg" alt="cabeca-de-nauyaca" width="271" height="181" />La boa, mazacúa, mazacuata o zabullán, <em>Boa constrictor</em>, no sólo tiene la cabeza en forma de triángulo bien definida sino que su coloración es muy similar a la de la nauyaca real aunque con sus diferencias evidentes en cuanto a las formas y manchas en su espalda. Empero esta serpiente es aglifa, es decir: que no posee dientes conductores de veneno, pues como su nombre científico dice: constrictor, es la mayor de las constrictoras en México.</p>
<p align="justify">Como quiera que esto sea, falsa nauyaca, bejuquilla y boa no ponen en riesgo la vida de las personas en caso de mordedura&#8230; porque tengan o no veneno: todas las serpientes muerden, y esto puede acarrear serias infecciones si no se trata higiénicamente.</p>
<p align="justify"><strong> <span style="text-decoration: underline"><img class="alignleft size-full wp-image-61" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/fosetas-2.jpg" alt="fosetas-2" width="215" height="149" />FOSETAS TERMOSENSIBLES</span></strong>. Si la forma de la cabeza no es definitiva, hay que buscar las fosetas termosensibles (fosetas termorreceptoras o fosetas loreales). Se ubican justo entre los orificios nasales y el ojo de la serpiente, a la altura de la escama loreal y son bastante visibles: todas las víboras las tienen.</p>
<p align="justify">Sin embargo no se recomienda acercarse mucho para ver si estas fosetas están presentes o no, por razones de seguridad, pero si se es cuidadoso y observador se pueden ver a simple vista. La excepción a esta regla es la <em>Boa constricor</em>, que también posee tales fosetas aunque no al mismo nivel, es decir, no en la zona de la escama loreal y no son tan definidas como en la caso de las víboras.</p>
<p align="justify"><strong> <span style="text-decoration: underline">FORMA DE LAS PUPILAS.</span></strong> <strong>Todas las víboras tienen la pupila verticalmente elíptica</strong>, como en los gatos, lo que denota sus hábitos preferentemente nocturnos, pues en el día la pupila está muy cerrada y en la noche se dilata. <span style="text-decoration: underline">Pero muchas culebras también tienen la pupila en forma vertical</span>, porque también tienen hábitos nocturnos, pero si a esto sumamos la forma triangular de la cabeza, la presencia de fosetas termosensibles y la forma de la pupila, pues el margen se va reduciendo al identificar a una víbora.</p>
<p align="justify"><strong> <span style="text-decoration: underline"><img class="alignleft size-full wp-image-62" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/cascabel.jpg" alt="cascabel" width="245" height="153" />COLORACIÓN Y FORMAS DE LA ESPALDA (DORSO)</span>.</strong> La coloración por sí misma no puede decirnos mucho, a excepción de las corales, aunque hay algunos colores muy característicos. Por ejemplo, la nauyaca de cuernitos, Bothriechis schlegelii, tiene un color de fondo a veces verde oliva y otras amarillo brillante, el cual es inconfundible. La nauyaca real tiene un color de fondo rosáceo, gris o café rojizo.</p>
<p align="justify">Sin embargo, <strong>las nauyacas presentan un patrón dorsal de manchas en forma de diamante</strong> bordeadas por líneas de escamas blancas y un centro más claro. Los ápices de los diamantes apuntan hacia la línea media del cuerpo y sus bases hacia el vientre dando un patrón en forma de &#8220;X&#8221; o de zigzag. La barbilla, el vientre y la cola son blanco amarillentos.</p>
<p align="justify">En el caso de las cascabeles, digamos una <em>Crotalus durisuss</em> (la cascabel tropical,  que se halla presente en Tabasco), se presentan algunas manchas dorsales en forma de diamantes cafés, negras o rojizas cuyo centro es más claro y bordeadas por una línea blanca o crema.</p>
<p align="justify">En todo caso este patrón dorsal en forma de &#8220;X&#8221; o de diamante es característico de estas especies. Y por último, los cantiles tienen un color de fondo gris oscuro, casi negro o gris rojizo, y tienen una serie de bandas cruzadas que rodean el cuerpo en forma irregular. El cantil de Taylor, <em>Agkistrodon taylori</em>, de Tamaulipas y Nuevo León  tiene esas bandas cruzadas de un color anaranjado brillante.</p>
<p align="justify"><strong> <span style="text-decoration: underline"><img class="alignleft size-full wp-image-63" src="http://citologica.org/uriojeda/files/2009/05/cascabel-2.jpg" alt="cascabel-2" width="232" height="157" />APÉNDICES: Cascabel</span>.</strong> Esta es una característica de las serpientes venenosas, en específico de las víboras pertenecientes al género Crotalus (las llamadas víboras de cascabel) y Sistrurus (las llamadas cascabeles enanas).</p>
<p align="justify">Este cascabel consta de una estructura córnea que de dispone en la base de la cola. Es como si tuviera insertados una serie de lóbulos que no están fijos del todo, es decir, que hay cierto movimiento entre ellos, por lo que al agitarse provoca el tan característico sonido de una cascabel. La &#8220;cabeza&#8221; de cada lóbulo está contenida en la base del siguiente (lóbulo o segmento). Con cada muda el cascabel agrega un lóbulo más<strong>. Algunas personas piensan que el número de segmentos en el cascabel corresponde a su edad, lo cual es falso,</strong> porque una serpiente muda más de una vez al año. Además el cascabel rara vez crece más allá de 10 segmentos, porque en el continuo vaivén de este bicho pues se rompe, además de los accidentes que pueda tener o enfrentamientos con otros depredadores, puede resultar en la pérdida de uno o más de sus lóbulos.</p>
<p align="justify">Las cacabeles enanas (En México sólo <em>Sistrurus catenatus</em>, porque la antigua <em>Sistrurus ravus </em>ha sido reacomodada dentro del gén. Crotalus, por lo que ahora es <em>Crotalus ravus</em>) tienen el mismo mecanismo. Una especie en la Isla Santa Catalina, BCS, es la única en su tipo (<em>Crotalus catalinensis</em>) que a lo largo de la evolución ha perdido su cascabel. Hay diversas teorías al respecto, pero no es de mi interés ni mi objetivo debatirla en este momento. El hecho es que no lo tiene, y si el lector quiere saber más al respecto basta con buscar la bibliografía correspondiente que se menciona en la sección II de este apartado, o poner el nombre científico de la especie en <em>google</em> o <em>yahoo</em>.</p>
<p><strong>Por favor continúa en la seección II de esta misma categoría</strong></p>
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		<title>Estadísticas de mordeduras: zonas del país más propensas</title>
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		<pubDate>Mon, 18 Oct 2004 16:08:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Uri Ojeda</dc:creator>
				<category><![CDATA[Serpientes venenosas]]></category>
		<category><![CDATA[información]]></category>

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		<description><![CDATA[Aunque el problema de las mordeduras por serpientes venenosas en México es un problema de salud pública, esto sólo ocurre en zonas específicas del país.
Es difícil considerar cuál serpiente es la más peligrosa, o la más venenosa, dado que el envenenamiento depende de una serie de factores. Por ejemplo: se puede tener una víbora con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Aunque el problema de las mordeduras por serpientes venenosas en México es un problema de salud pública, esto sólo ocurre en zonas específicas del país.</p>
<p>Es difícil considerar cuál serpiente es la más peligrosa, o la más venenosa, dado que el envenenamiento depende de una serie de factores. Por ejemplo: se puede tener una víbora con un veneno altamente tóxico, pero si ésta no puede penetrar los colmillos con eficiencia a su víctima animal o humano, por obvias razones el venenos no acturá en su totalidad. O se puede tener a un ofidio muy venenoso, pero si el Estado de salud de la víctima es inmejorable, es posible que pueda resistir mejor al envenenamiento que una que se halle desnutrida o que tenga algún otro problema que afecte a su sistema inmunológico.</p>
<p align="justify">Del mismo modo, hay serpientes muy peligrosas, como las corales, que pese a ser muy temidas por los efectos de su mordedura en el organismo no poseen un sistema de liberación muy eficiente al tener colmillos muy cortos&#8230; o posteriores, como en el caso de los colúbridos.</p>
<p align="justify">Así pues, vemos que otros factores como la salud de la serpiente, edad de la persona afectada (cuando se trata de humanos), la hora del día, estación del año, número de mordidas, irritabilidad y tamaño de la serpiente, indudablemente intervienen en este tipo de eventos.</p>
<p align="justify">Por tal motivo no todas las serpientes se consideran de peligro para el hombre y sus animales domésticos; quizás por esta razón no se tenga un censo completo de su importancia en el país y el impacto real que ejercen sobre el hombre y los seres que le brindan algún tipo de beneficio.</p>
<p align="justify"><strong> Según un censo llevado a cabo por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en  el año de 1996, los alacranes son la principal causa de accidente por animales venenosos en México, con 54 475 casos registrados, en tanto que las SERPIENTES  <span style="text-decoration: underline">se ubican en la 4 posición con 2 078 casos</span>, por debajo de las arañas y las abejas.</strong></p>
<p align="justify">Ahora bien, con respecto al trabajo hecho por Casas-Andreu y Reyna-Trujillo (1991), las principales serpientes de importancia en salud pública son: <em>Bothrops asper, </em>a lo largo de la vertiente del Golfo de México, incluyendo Estados como el sur de Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, norte de Oaxaca, norte y sureste de Chiapas,</p>
<p align="justify">centro-sur de Campeche, Quintana Roo y noreste de Yucatán. Esta especie es la que más accidentes y muertes causa en nuestro país, según las investigaciones hechas por Campbell y Lamar (1989), Hardy (1994a y b) o Juliá-Zertuche (1981).</p>
<p align="justify">Otra especie, que por su amplia distribución en México puede  ser d e pelig<strong> </strong>ro es <em>Crotalus atrox</em>, que abarca Estados como BC, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Zacatecas, San Luis Potosí y la zona norte de Veracruz.</p>
<p align="justify">La especie <em>Crotalus scutulatus </em>se distribuye por todo el desierto de Sonora, y es importante porque es quizás la cascabel (y la víbora en general) que tiene<span style="text-decoration: underline"> </span><a href="http://www.findarticles.com/p/articles/mi_m1134/is_6_109/ai_63290990" target="_blank"><strong>el veneno más tóxico en México</strong></a>, ya que los efectos de su mordedura no sólo destruye los tejidos de su víctima, sino que también afecta al sistema nervioso central, por lo que si en un principio no aparecen efectos locales visibles es posible que haya confusión en cuanto a si hubo un envenenamiento efectivo o no.</p>
<p align="justify">Finalmente otras especies como <em>Agkistrodon bilineatus</em> se distribuye por toda la vertiente del Pacífico, desde el Sur de Sonora hasta Chiapas, pasando por la península de Yucatán, en tanto que en Tamaulipas, el cantil de Taylor, <em>Agkistrodon taylori</em> (antes <em>Agkistrodon bilineatus taylori</em>) tiene su efecto sobre la población.</p>
<p align="justify"><strong> <em>Crotalus basiliscus, Crotalus molossus</em> y <em>Crotalus triseriatus </em>completan la lista, aunque las estadísticas son menores para estas especies, y aunque no sean tan grandes como los ejemplares anteriores, su mordedura no deja de ser de cuidado.</strong></p>
<p align="justify">Las zonas más propensas según el Trabajo de Casas y Reyna, en Oaxaca, Veracruz y Chiapas se presenta el promedio anual de defunciones más alto en la República, con 28, 24 y 11 respectivamente; en tanto que para el Estado de Tabasco sólo se registran 5 al año, según un censo llevado a cabo entre los años de 1970 &#8211; 1974.</p>
<p align="justify">Sin embargo, datos más recientes en un periodo entre 1994 &#8211; 1996 (Madrazo y Zárate, 1998), se han registrado hasta 1961 mordeduras por serpientes en la población amparada por el IMSS, siendo las delegaciones de Sonora, Sinaloa, Nayarit, Coahuila, Guerrero y Yucatán las de mayor incidencia, seguidas por Baja California Sur, Chihuahua, Tamaulipas, Veracruz Norte, Colima, Michoacán, Oaxaca y Chiapas, con una incidencia media.</p>
<p align="justify">De acuerdo con el trabajo de estos autores, los pies y los tobillos son las zonas más propensas a ser mordidas por una serpiente (72%), en virtud de que por lo común esto sucede cuando las personas pisan por accidente a una víbora que se haya descansando entre la hojarasca del suelo, y el animal entonces reacciona por el temor o el dolor provocado por el hombre. Y completan la lista los muslos (14%), las manos (13%) y la cabeza (1%).</p>
<p align="justify">De 1994 a 1996, en el IMSS, se han notificado 12 defunciones por mordedura de serpiente; 7 en 1994, 5 en 1995, y 0 en 1996. En este periodo las delegaciones más afectadas fueron San Luis Potosí (3 muertes), Veracruz norte (2 muertes), y Chihuahua, Tamaulipas, Jalisco, Guerrero, Chiapas, Yucatán y Zacatecas (todas con 1 muerte).</p>
<p align="justify">La distribución porcental de las defunciones por grupo de edad en este periodo es la siguiente: 41.67% se registraron para personas de 45 a 64 años de edad, seguido por las 25 a 44 y las de 65 y más con 25% respectivamente. En el sexo masculino ocurrió el 66.7% y el 33.3% restante en el femenino.</p>
<p align="justify">La morbilidad por estos accidentes es realmente desconocida, ya que las estadísticas registran sólo parcialmente a los atendidos en las instituciones de salud, dejando fuera hoy en día a un número indeterminable de casos por cuantificar. Debemos tomar en cuenta que los envenenamientos ocurren principalmente en las poblaciones de menos recursos, las cuales no cuentan son serviciones de salud que puedan ofrecer una ayuda real a aquellos que han sido mordidos por una serpiente venenosa.</p>
<p align="justify"><strong> Sin embargo, debe hacerse énfasis es que la mayor parte de estos accidentes son el resultado de un animal manipulado o agredido, con o sin intención, por parte del hombre. HAY QUE TENER EN CUENTA QUE LAS SERPIENTES NO MUERDEN POR EL SÓLO HECHO DE MORDER, PUES NO SON ANIMALES PERVERSOS. Antes los accidentes automovilísticos o las infecciones causadas por ratas, cucarachas o mosquitos causan más muertes que las propias serpientes.</strong></p>
<p><em>Crotalus durissus</em>, también tiene una a mplia di stribución, a lo largo de la zona de selva tropical, en todos los Estados del Golfo de México, así como en Chiapas, Oaxaca, Guerrero y algunas zonas de Morelia.</p>
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		<title>LISTA ANOTADA DE LAS SERPIENTES VENENOSAS DE MÉXICO: Cuántas y cuáles son</title>
		<link>http://citologica.org/uriojeda/53/lista-anotada-de-las-serpientes-venenosas-de-mexico-cuantas-y-cuales-son/</link>
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		<pubDate>Thu, 07 Oct 2004 16:06:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Uri Ojeda</dc:creator>
				<category><![CDATA[Serpientes venenosas]]></category>
		<category><![CDATA[clases]]></category>

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		<description><![CDATA[Actualmente se conocen cerca de 63 especies venenosas, entre Elapidae y Viperidae, sin incluir aún a los Colubridae opistoglifos.
De acuerdo a nuestra definición sobre serpientes venenosas, esta lista debe incluir a todas las especies de las familias Elapidae y Viperidae, y todas las Colubridae que produzcan secreciones tóxicas o cualquier otro tipo de veneno.
Familia Colubridae
Clelia [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Actualmente se conocen cerca de 63 especies venenosas, entre Elapidae y Viperidae, sin incluir aún a los Colubridae opistoglifos.</p>
<p>De acuerdo a nuestra definición sobre serpientes venenosas, esta lista debe incluir a todas las especies de las familias <strong>Elapidae</strong> y <strong>Viperidae</strong>, y todas las <strong>Colubridae</strong> que produzcan secreciones tóxicas o cualquier otro tipo de veneno.</p>
<p align="center"><strong>Familia Colubridae</strong></p>
<p><em><strong><a href="http://home.earthlink.net/%7Eitec5/Serpentes/Colubridae/Clelia_clelia.html" target="_blank">Clelia clelia</a><br />
</strong>C. scytalina</em></p>
<p><em><strong><a href="http://www.zo.utexas.edu/research/txherps/snakes/coniophanes.imperialis.html" target="_blank">Coniophanes imperialis</a></strong><br />
<a href="http://home.earthlink.net/%7Eitec5/Serpentes/Colubridae/Coniophanes_fissidens.html" target="_blank">C. fissidens</a><br />
<a href="http://elib.cs.berkeley.edu/photos/browse_imgs/reptile_sci_8.html" target="_blank">C. piceivittis</a><br />
<a href="http://www.uta.edu/biology/campbell/guatemala/images/" target="_blank">C. bipunctatus</a><br />
C. quinquevittatus<br />
C. meridianus<br />
C. schmidti</em></p>
<p><em><a href="http://www.geocities.com/jjsigala/guias.htm" target="_blank"><strong>Conophis vittatus</strong><br />
</a>C. pulcher<br />
C. lineatus</em></p>
<p><em><strong>Diadophis punctatus</strong></em></p>
<p><em><strong><a href="http://www.geocities.com/jjsigala/guias.htm" target="_blank">Heterodon nassicus</a></strong></em></p>
<p><em><strong>Hypsiglena torquata</strong></em></p>
<p><em><strong><a href="http://www.uta.edu/biology/campbell/guatemala/images/" target="_blank">Imantodes cenchoa<br />
</a></strong>I. gemnistratus<br />
I. splendida<br />
I. tenuissimus</em></p>
<p><em><strong>Leptodeira annulata</strong><br />
L. frenata<br />
L. septentrionalis</em></p>
<p><em><strong>Leptophis ahaetulla<br />
</strong>L. mexicanus</em></p>
<p><em><strong><a href="http://www.geocities.com/jjsigala/guias.htm" target="_blank">Nerodia sipedon</a></strong></em></p>
<p><em><strong>Oxybelis fulgidus</strong><br />
O. aeneus</em></p>
<p><em><strong>Oxyrhopus petola</strong></em></p>
<p><em><strong>Rhadinaea decorata</strong></em></p>
<p><em><strong>Stenorrhina freminvillei</strong><br />
S. degenhardtii</em></p>
<p><em><strong>Tamnophis elegans</strong><br />
T. sirtalis</em></p>
<p><em><strong>Tantilla cuniculator<br />
</strong>T. moesta<br />
T. schistosa<br />
T. tecta</em></p>
<p><em><strong>Trimorphodon biscutatus<br />
</strong><a href="http://www.geocities.com/jjsigala/guias.htm" target="_blank">T. tau</a></em></p>
<p><em><strong>Urotheca elapoides</strong></em></p>
<p><em><strong>Xenodon rabdocephalus<br />
</strong></em></p>
<p><em> Evidentemente son más, pero por el momento es todo lo que tengo. Si tienes algo más que agregar te sugiero que me contactes, me será de gran ayuda.</em></p>
<p align="center"><strong>Familia Elapidae</strong></p>
<p><em><strong><a href="http://www.enature.com/fieldguide/showSpeciesRECNUM.asp?recnum=AR0198">Micruroides euryxanthus</a></strong> </em>(Kennicott, 1860)<br />
<em><strong>Micrurus bogerti </strong></em>(Roze, 1967)<br />
<em> <a href="http://www.uta.edu/biology/campbell/guatemala/" target="_blank">M. diastema</a>* </em>(Kennicott, 1860)<br />
<em> M. distans </em>(Kennicott, 1860)<br />
<em> <a href="http://www.uta.edu/biology/campbell/guatemala/">M.elegans</a>* </em> (Jan, 1858)<br />
<em> M. ephippipher </em>(Cope, 1886)<br />
<em> M. laticollaris</em> (Peters, 1869)<br />
<em> M. latifasciatus </em>(Schmidt, 1933)<br />
<em> M. limbatus </em>(Fraser, 1964)<br />
<em> M. nebularis </em>(Roze, 1989)<br />
<em> <a href="http://itgmv1.fzk.de/www/itg/uetz/herp/photos/Micrurus_nigrocinctus.jpg" target="_blank">M. nigrocinctus</a> </em>(Girard, 1854)<br />
<em> M. proximans </em>(Smith &amp; Chrapliwy, 1958)<br />
<em> <a href="http://www.kingsnake.com/dfw/checklist/snakes/micrurus_tener.htm" target="_blank">M. tener</a> </em>(Baird y Girard, 1853)<br />
<em><strong><a href="http://www.qmuseum.qld.gov.au/features/snakes/snakedetail.asp?TaxName=Pelamis+platurus" target="_blank">Pelamis platurus</a></strong> </em>(Linnaeus, 1766)</p>
<p align="center"><strong> * La página que aparece cuando haces click en este vínculo no muestra la foto de <em>M. diastema</em> y <em>M. elegans&#8230; </em>mejor consulta directamente la página <a href="http://www.uta.edu/biology/campbell/guatemala/" target="_blank">http://www.uta.edu/biology/campbell/guatemala/</a></strong></p>
<p align="center"><strong>Familia Viperidae</strong></p>
<p><em><strong><a href="http://itgmv1.fzk.de/www/itg/uetz/herp/photos/Agkistrodon_bil_taylori.jpg">Agkistrodon taylori</a> </strong></em>(Burger y Robertson, 1959)<br />
<em> <a href="http://www.flmnh.ufl.edu/natsci/herpetology/fl-guide/venomsnk.htm" target="_blank">A. contortrix</a> </em>(Linnaeus, 1766)<br />
<em><strong><a href="http://biology.bangor.ac.uk/%7Ebss166/Updates/Crotalinae2003.htm">Atropoides nummifer</a></strong> </em>(Rüppel, 1845)<br />
<em> A. olmec </em>(Pérez-Higareda, Smith &amp; Juliá-Zertuche, 1985)<br />
<em><strong>Bothriechis aurifer </strong></em>(Salvin, 1860)<br />
<em> <a href="http://www.uta.edu/biology/campbell/guatemala/" target="_blank">B. bicolor</a> </em>(Bocourt, 1868)<br />
<em> B. rowleyi </em>(Bogert, 1968)<br />
<em> <a href="http://cariari.ucr.ac.cr/%7Eicpucr/serpient.htm#Oropel" target="_blank">B. schlegelii</a> </em>(Berthold, 1846)<br />
<em><strong><a href="http://www.geocities.com/hotherps/reptiles.html" target="_blank">Botrhops asper</a></strong> </em>(Garman, 1883)*<br />
<em><strong>Cerrophidion barbouri </strong></em>(Dunn, 1919)<br />
<em>C. godmani </em>(Günther, 1863)<br />
<em> C. tzotzilorum </em>(Campbell, 1985)<br />
<em> C. petlalcalensis </em>(López-Luna, Vogt &amp; De la Torre-Loranca, 1999)</p>
<p><strong>CAMBIOS TAXONÓMICOS A NIVEL DE GÉNERO</strong></p>
<p>De <strong><em>Sistrurus ravus</em></strong> a <strong><em>Crotalus ravus</em></strong> (Cope, 1865)</p>
<p><strong>NUEVA ESPECIE PARA MÉXICO</strong></p>
<p>Se describe la especie <strong><em>Crotalus tancitarensis</em></strong> (Alvarado y Campbell, 2004)</p>
<p>Alvarado-Díaz, J. and J. A. Campbell. 2004. A new montane rattlesnake (Viperidae) from Michoacán, México.Herpetologica. 60 (2).281 &#8211; 286.</p>
<p><em><strong><a href="http://www.angelfire.com/wizard2/snake_hunter/crotaquil.html" target="_blank">Crotalus aquilus</a> </strong></em>(Klauber, 1952)<br />
<em> <a href="http://www.zo.utexas.edu/research/txherps/snakes/crotalus.atrox.html" target="_blank">C. atrox</a> </em>(Baird &amp; Girard, 1853)<br />
<a title="Cascabel basilisco" href="http://www.venomousreptiles.org/pages/basiliscus2.jpg" target="_blank"><em>C. basiliscus </em>(Cope, 1864)<br />
</a> <em> <a href="http://itgmv1.fzk.de/www/itg/uetz/herp/photos/Crotalus_catalinensis.jpg" target="_blank">C. catalinensis</a> </em>(Cliff, 1954)<br />
<em> <a href="http://www.geocities.com/teotenango/spanish.html">C. cerastes </a></em><a href="http://www.geocities.com/teotenango/spanish.html">(Hallowell, 1854)<br />
</a> <em><a href="http://www.herpbreeder.com/worldspecies/Snakes/vipers/crotalus.htm">C. durissus</a> </em>(Linnaeus, 1758)<br />
<em> <a href="http://itgmv1.fzk.de/www/itg/uetz/herp/photos/Crotalus_enyo2.jpg" target="_blank">C. enyo</a> </em>(Cope, 1861)<br />
<em> <a href="http://www.sdnhm.org/fieldguide/herps/crot-exs.html" target="_blank">C. exsul</a> </em>(Garman, 1883)<br />
<em> <a href="http://www.rattlesnakes.de/galerie/cint.htm" target="_blank">C. intermedius</a> </em>(Troschel, 1865)<br />
<em> <a href="http://www.rattlesnakes.de/galerie/clan.htm" target="_blank">C. lannomi</a> </em>(Tanner, 1966)<br />
<em> <a href="http://www.zo.utexas.edu/research/txherps/snakes/crotalus.lepidus.html" target="_blank">C. lepidus</a> </em>(Kennicott, 1861)<br />
<em><a href="http://www.sdnhm.org/fieldguide/herps/crot-mit.html" target="_blank">C. mitchelli</a> </em>(Cope, 1861)<br />
<em> <a href="http://www.zo.utexas.edu/research/txherps/snakes/crotalus.molossus.html" target="_blank">C. molossus</a> </em>(Baird &amp; Girard, 1853)<br />
<em><a href="http://www.gifte.de/crotalus_polystictus_bild01.htm" target="_blank">C. polystictus</a> </em>(Cope, 1865)<br />
<em><a href="http://www.herpbreeder.com/worldspecies/Snakes/vipers/crotalus.htm" target="_blank">C. pricei</a> </em>(Van Denburgh, 1895)<br />
<em> <a href="http://www.angelfire.com/wizard2/snake_hunter/crotpus.html" target="_blank">C. pusillus</a> </em>(Klauber, 1952)<br />
<em><a href="http://www.vivanatura.org/AnimalsRept.html" target="_blank">C. ravus</a> </em>(Cope, 1865) **<br />
<em>C. ruber</em> (Cope, 1892)<br />
<em><a href="http://elib.cs.berkeley.edu/cgi/img_query?special=browse&amp;where-lifeform=Reptile&amp;where-taxon=Crotalus+scutulatus" target="_blank">C. scutulatus</a> </em>(Kennicott, 1861)<br />
<em> C. stejnegeri</em> (Dunn, 1919)<br />
<em> C. tancitarensis </em>(Alvarado y Campbell, 2004)<br />
<em> <a href="http://www.sdnhm.org/fieldguide/herps/crot-tig.html">C. tigris</a> </em>(Kennicott, 1859)<br />
<em> <a href="http://www.sdnhm.org/fieldguide/herps/crot-tor.html" target="_blank">C. tortugensis</a> </em>(Van Denburgh &amp; Slevin, 1921)<br />
<em> C. transversus </em>(Taylor, 1944)<br />
<em> <a href="http://www.cucba.udg.mx/es/paginter/anpel/cascabel%20pigmea_de_bosque.html" target="_blank">C. triseriatus</a> </em>(Wagler, 1830)<br />
<em> <a href="http://www.ups.edu/biology/museum/WAreptiles.html" target="_blank">C. viridis</a> </em>(Rafinesque, 1818)<br />
<em> <a href="http://www.gifte.de/crotalus_willardi_bild01.htm" target="_blank">C. willardi</a> </em>(Meek, 1905)<br />
<em><strong>Ophryacus undulatus </strong></em>(Jan, 1859)<br />
<em> O. melanorum </em>(Müller, 1923)<br />
<em><strong><a href="http://itgmv1.fzk.de/www/itg/uetz/herp/photos/Porthidium_dunni.jpg" target="_blank">Porthidium dunni</a> </strong></em>(Hartweg &amp; Oliver, 1938)<br />
<em>P. hespere </em>(Campbell, 1976)<br />
<em> <a href="http://cariari.ucr.ac.cr/%7Eicpucr/serpient.htm#Tamaga" target="_blank">P. nasutum</a> </em>(Bocourt, 1868)<br />
<em> P. yucatanicum </em>(Smith, 1941)<br />
<em><strong><a href="http://www.zo.utexas.edu/research/txherps/snakes/sistrurus.catenatus.html">Sistrurus catenatus</a></strong> </em>(Rafinesque, 1818)</p>
<p>* Comentarios a la especie Bothrops asper: el nombre correcto de la especie es asper, ya que atrox es otra especie diferente (Campbell y Lamar, 1989, The venomous reptiles of Latin America. Cornell Univ. Press, Ithaca: 192).</p>
<p>**  En esta página, <em>Crotalus ravus </em>aún se sigue citando con su antiguo nombre taxonómico: <em>Sistrurus ravus.</em> Sin embargo, es el primer nombre científico el que actualmente se usa, según Alvarado-Díaz y Campbell (2004)&#8230; la cita completa está lineas arriba.</p>
<p><em> <strong>Micruroides</strong></em> en un género monoespecífico en toda su distribución</p>
<p><em> <strong>Ophryacus</strong></em> es un género endémico.</p>
<p align="center"><strong><br />
PARA UNA MAYOR INFORMACIÓN SE RECOMIENDA LA SIGUIENTE BIBLIOGRAFÍA</strong>
</p>
<p align="justify">Álvarez del Toro. 1982. Los reptiles de Chiapas. Gobierno del Estado de Chiapas.</p>
<p align="justify">Campbell, J. A. y W. W. Lamar. 1989. <span style="text-decoration: underline">The venomous reptiles of Latin America</span>. Comstock Publishing Associates. U.S.A. 425 p.</p>
<p align="justify">Flores-Villela, O. A. 1993b. <span style="text-decoration: underline">Herpetofauna mexicana: annotated list of the species of amphibians and reptiles of México, recent taxonomic changes, and new species</span>. Special publication No. 17. Carnegie Museum of Natural History. Pittsburgh.. U.S.A. 73 pág.</p>
<p align="justify">Klauber, L. M. 1997. <span style="text-decoration: underline">Rattlesnake, their habits, life histories, and influence on mankind</span>. University of California Press. U.S.A.</p>
<p align="justify">Pérez-Higareda, G. y H. M. Smith. 1991. <span style="text-decoration: underline">Ofidiofauna de Veracruz, Análisis Taxonómico y Zoogeográfico. Ophidiofauna of Veracruz, Taxonomical and Zoogeographical Analysis</span>. Publicaciones especiales 7. Instituto de Biología. Universidad Nacional Autónoma de México (U.N.A.M.). México. 122 p.</p>
<p align="justify">Roze, J. A. 1996. <span style="text-decoration: underline">Coral snake of the Americas: biology, identification, and venoms</span>. Krieger Publishing Company. Malabar, Florida. U.S.A. 328 p.</p>
<p align="justify">Smith, H. M. y E. H. Taylor. 1945. <span style="text-decoration: underline">An annotated checklist and key to the snakes of Mexico</span>. Bolletin 187. Smithsonian Institution. United States National Museum. Washington. U.S.A.</p>
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